Cuando sale la oportunidad de hacer una estancia aprendiendo recetas francesas, el resultado es este libro. Una cocina que me enseñó a cocinar despacio. Pero más que un recetario, es una invitación a descubrir Francia a través de sus sabores, como quien recorre un mapa con los sentidos abiertos. Porque Francia no solo se visita, también se saborea. Bon appétit, mes amis!