Como Orfeo, todos los poetas estaban en peligro de tener una mala muerte. En todas partes los editores habían sido saqueados y las antologías de versos quemadas. En todas las ciudades se producían masacres. Por el momento la admiración universal iba dirigida a ese Horace Tograth, que desde Adelaida (Australia) había desencadenado la tempestad y parecía haber destruido para siempre la poesía. En aquel instante Croniamantal se adelantó hasta Tograth y apóstrofó a la masa: -¡Canallas, asesinos! Estallaron carcajadas. Alguien gritó: -¡Al agua con ese gilipollas! -Canalla, ríete de mí, que tus alegrías están contadas porque una a una te las irán quitando. ¿Y sabes, populacho, quién es tu héroe? Tograth sonreía y la masa callaba atenta. El poeta prosiguió: -Tu héroe, populacho, es el Tedio que trae la Desdicha. Guillaume Apollinaire (Roma, 1880 - París, 1918) pasó su infancia entre Roma, Mónaco (donde estudió) y París. Desde 1902 trabajó como crítico y defendió las nuevas tendencias, como el cubismo de sus amigos Picasso y Braque y el fauvismo de Henri Matisse. En 1909 publicó El encantador en putrefacción, basado en la leyenda de Merlín. Sus poemarios Bestiario o el cortejo de Orfeo (1911) y Alcoholes (1913) reflejan la influencia del simbolismo. Ese mismo año apareció el ensayo crítico Los pintores cubistas. Al estallar la guerra de 1914, se alistó y fue herido de gravedad en la cabeza en 1916. ¿Cuál es la forma de expresión más apropiada a las aspiraciones literarias contemporáneas: verso libre o clásico, poesía o prosa, teatro, poema o novela? Todas son formas excelentes. Pienso que no debo sacrificar una para dedicarme sólo a otra. ¿Está usted por el arte de la construcción, de las líneas sobrias y de las palabras esenciales, o por el arte del anecdotario lírico, intuitivo, rico de imágenes, de adjetivación? Estoy por el arte de la fantasía, del sentimiento y del pensamiento lo más alejado posible de la naturaleza, con la que no debe tener nada en común. Es, creo, el