Ir al contenido

CHAPLIN EL FABRICANTE DE SUEÑOS

En las primeras películas de Chaplin nadie decía ni pío. Normal, porque eran mudas. Aunque hubiera dado igual que los actores se pusieran a hablar por los codos: los espectadores no paraban de reír y no hubieran oído media palabra. Para que no les doliera la tripa con tantas carcajadas, de vez en cuando Chaplin les daba un descanso... y los hacía llorar a moco tendido. Era capaz de hacer cualquier cosa con tal de que no se aburrieran. íHasta de merendarse un zapato!

10,90 € 10,90 € (impuesto incluido)

Términos y condiciones
Grantía de devolución de 30 días.
Envío: 24/48 horas laborables.